Nostalgia del aceite

Pues sí; también echo de menos el olor a grasa barata quemada tipo freiduría de La Haya. Los canales, estancados en agua espesa de suciedad, las fábricas que se adivinaban terminando la ciudad y los campos de tulipanes. Su playa al modo californiano pero, ay, con tanto frío durante casi todo el año. El viejo del coffee que esperaba paciente la mañana entera a su grupo de amigos para jugar al carrom. Esperar con él leyendo un libro infumable o repasando los retratos de las paredes, intentando superar su puntuación en la máquina de tacos, quizá.

La vuelta a casa era parecida siempre: un hombre que fumaba un puro contento después del trabajo, demasiado dinámico para sus 57 y con chiribitas en los ojos a envidiar por mí mismo, que arrastraba los 24 disimulando la soledad bajo un parka, por lo demásreluciente; la tentación de entrar en todos los antros de pollo frito que cruzaba; el tipo listo del loft a ras de suelo un poco más allá de la casa de la reina; el último paseo por Paleistuin y atravesar el centro: Nieuwstraat.

Claro bajabas Schoolstraat hasta Vlamingstraat. La vuelta no importaba porque siguiendo por aquí  podías recoger un magnífico falafel a un precio que sin muchas dudas traía de cabeza al egipcio de la parte de atrás. Luego era subir la propia Niewstraat evitando ver la hamburguesería, dejando el inquietante Buddha Bar al fondo cuando entrabas en la izquierda al apartamento. Allí te tumbabas sobre una suerte de polyester anti-inflamable (o super-inflamable, pero por el que en verdad no nos preocupábamos demasiado), para a lo mejor recogerlo luego sobre la espalda, andar diez metros hacia la salida de incendios y mirar la Grote Kerk desde la azotea sin barandillas. 

Por las mañanas siempre atravesaba el coqueto centro comercial de pasajes hacia una cafetería ya prácticamente entera de plástico. ¡Eran nuevos días y los caminos hacia la Hogeschool por el barrio chino, a veces difíciles de terminar! No recomiendo a los que se encuentren en un paisaje parecido aprovechar el barrio rojo para orinar, por mucho encanto que tenga. Si os dijeran que es mejor esperar al Queen’s Day para semejante aventura, no les quitéis credibilidad.

  1. itusedtobeanease posted this